Su textura ligera y fluida se desliza suavemente sobre el esmalte.
No es pegajoso. No deja residuos densos.
Al aplicarlo, sentirás una película protectora casi imperceptible que trabaja en silencio mientras duermes. Cada gota se integra a la superficie dental creando una sensación de suavidad y firmeza progresiva.
Tus dientes no solo se sienten más lisos.
Se sienten más fuertes.